mesita aux cromada

 

Coqueta mesa auxiliar de los años 70, estilo space age, con el caracteristico cristal fumé y estructura de acero cromada.

 

Que tenga ruedas la hace muy versátil, y aparte de su uso como mesa auxiliar puede hacer horas extras como carrito de bar o camarera y ser el complemento ideal para una disco party setentera.

 

EPOCA: Años 70

 

MATERIAL: Cristal y acero cromado

 

MEDIDAS: Largo: 54 cms. Ancho: 40 cms. Alto:50 cms.

 

Aunque la mesa por su forma y estructura podría parecer frágil e inestable , es una mesa muy sólida con cristales de 1 cm de espesor y con el armazón de acero.

 

El estado general es bastante bueno aunque presenta algún defecto del lógico paso del tiempo.

 

Por favor, para cualquier pregunta o aclaración no dude en ponerse en contacto con nosotros.

 

PRECIO: 120 €

 

GASTOS DE ENVIO: Incluidos en el precio para envios a Peninsula y Baleares, otros destinos consultar.

Mesita auxiliar

REALIDADES Y FICCIONES

 

RESACA

 

Abrió los ojos pesadamente y no reconoció el lugar. Tardó varios segundos en ubicarse físicamente. Comenzó a recordar vagamente el camino que había recorrido viendo el reguero de la ropa dejada por el pasillo para acabar dormido en un colchón tirado directamente en el suelo. La cena, el vino, montañas de tabaco, besos robados, un poco de maría, un mar de gin-tonics… Un pitido agudo taladraba su cabeza, y la música todavía zumbaba en sus oídos. Tumbado boca abajo en el viejo colchón, palpó la mesita camarera de acero cromado buscando su móvil. Entre restos de colillas y vasos de chupito lo encontró. Pantalla rajada. Un vago recuerdo asomó a su memoria, y creyó recordar que en su momento incluso le hizo gracia el accidente; ahora ya no la tenía, ni pizca.

 

Buscó su cartera y la encontró vacía. “Esto va mejorando por momentos” pensó. Salió a trompicones del salón y fue directo al baño, donde pasó minutos interminables perdiendo la poca dignidad que le quedaba. Al salir se cruzó con un desconocido, que le gruñó a modo de saludo. Educadamente, le devolvió el gruñido y pensó que si se le ocurría entrar al baño se llevaría su merecido.

 

Salió de la casa sin despedirse. Las náuseas y el cansancio estaban torturándolo. Creía que la cabeza le iba a estallar en mil pedazos. Pensó para sí mismo “Ni una más de este calibre. Nunca más”. Mientras se arrastraba camino a casa le llegó un mensaje: “El sábado que viene fiesta ‘Fiebre del sábado noche’. Tras el éxito de la última convocatoria repetimos”. Pensó que no está bien luchar contra el destino, y que todo tiene un sentido para que al final el puzzle cósmico encaje, y sobre todo, no era hombre de hacer feos.

 

MÚSICA INSPIRADORA

Objetos Indultados

Una segunda oportunidad siempre es posible