Consola Burdeos

 

Consola de los años 40 en estilo Luis XV

 

Es una pequeña consola, coqueta y femenina. La consola es un mueble concebido solo para adornar, ya que no tiene espacios cerrados para guardar objetos, y solamente algunos modelos tienen unos pequeños cajones.

 

No da pesadez al espacio. Se suelen colocar haciendo base y conjunto con cuadros o espejos.

Ha sido restaurada con mucho mimo y al ser un mueble con 70 años, tiene algunas marcas menores del tiempo pero nada importante.

 

EPOCA: Años 40

 

MEDIDAS: Largo: 80 cms. Fondo: 34 cms Alto: 74 cms (82 cms con copete)

 

Se le ha aplicado en el lacado un color burdeos satinado que le da a la volumen muy interesante a las decoraciones vegetales.

 

Por favor, para cualquier pregunta o aclaración no dude en ponerse en contacto con nosotros.

 

PRECIO: 250 €

 

GASTOS DE ENVIO: Incluidos en el precio para envios a Peninsula y Baleares, otros destinos consultar.

Consola Bordeaux

REALIDADES Y FICCIONES

 

Siempre que ella volvía de viaje traía algún detalle, era como una evocación de mi infancia, cuando algún familiar volvía de cualquier viaje por cerca que fuera, y mi pregunta siempre era la misma: “¿Qué me has traído?”.

Esta vez, después de su viaje por Francia por asuntos laborales y supongo que con algo de remordimientos por su larga ausencia, quiso resarcirse con un buen vino de Burdeos que me hiciera olvidar el tiempo pasado sin ella.

Esa noche no podía fallar ningún detalle y me esmeré en hacer una cena que tuviera un buen maridaje con el vino y nuestros gustos.

La cena fue un éxito aunque más que por la elección del menú, por las ganas que teníamos de compartir nuestra intimidad. Al final de la cena hubo el acuerdo tácito, sellado con unas miradas, de continuar la velada en la habitación.

Nos llevamos las copas para apurar el vino que quedaba, pero hubo momento que sobraban copas o faltaban manos, así que decidimos dejar las copas encima de la vieja consola.

 

El sonido de un mensaje en el móvil me despertó, tenía una horrible resaca, enfoqué como pude mis ojos hacia la pantalla del teléfono para leer el mensaje, que era de ella y decía “Ya camino de España. Qué ganas tengo de verte, te llevo un regalo

No entendía nada, instintivamente busqué su presencia con mi mano entre las sábanas, pero allí no había nadie, aunque los recuerdos, aun con resaca, eran demasiado nítidos como para haberlos soñado por completo.

Me levanté para corroborar o desmentir que todo había sido un sueño, y de camino al salón me topé con la consola donde supuestamente habíamos depositados las copas y constaté que sobre ella había una sola copa de vino volcada. La consola había cambiado totalmente de color, y había tornado en su totalidad a un rojo púrpura oscuro y profundo, ese intenso color que sólo deja la uva cabernet sauvignon de un buen vino de burdeos…

MÚSICA INSPIRADORA

Objetos Indultados

Una segunda oportunidad siempre es posible