Lámpara Araña Negra

Estilosa lámpara de araña de seis brazos de bronce ornamentada con motivos vegetales y geométricos cuya parte central está decorada con un angelote o putti de aire renacentista.

 

Los cristales de la lámpara son tipo strass modelo María Teresa, que le dan una prestancia y elegancia única.

Sin duda el lugar donde se coloque brillará con luz propia por su distición.

 

EPOCA: Años 50

 

MATERIAL: Bronce

 

MEDIDAS: Altura: 68 cms . Diametro max: 71 cms

 

Se desmontó toda la lámpara para hacerle un lavado de cara total, renovando todo el sistema eléctrico y colocando un pequeño transformador eléctrico interno que hace posible poner en los portavelas casquillos G4 para bombillas halógenas de muy bajo consumo (10W) y que además producen el efecto visual de llama de vela.

 

El cristal strass tiene un fino tallado es de gran transparencia con un contenido de más del 30% de PbO, componente que permite que la luz refracte en el espectro del arco iris. Este tipo de cristales se ésuelen usar tambien como colgantes Feng Shui por su capacidad para activar la energia vital (Chi)

 

Por favor, para cualquier pregunta o aclaración no dude en ponerse en contacto con nosotros.

 

PRECIO: 190 €

 

GASTOS DE ENVIO: Incluidos en el precio para envios a Peninsula y Baleares, otros destinos consultar.

Lámpara Araña Negra

REALIDADES Y FICCIONES

 

72 CRISTALES

 

Hay quien para dormir cuenta ovejas, pero la verdad es que a mí el mundo ovino nunca me ha atraído mucho, por lo que en las noches de desvelo utilizo otro método que con el paso del tiempo ha demostrado una enorme versatilidad en distintas situaciones.

Dicho método consiste en intentar contar todos los cristales que decoran la lámpara de araña que cuelga sobre mi cama, y ya desde hace tiempo se ha convertido en una especie de mantra para invocar a las divinidades del sueño y que éstas me liberen rápidamente del temido insomnio. Vista su eficacia, inconscientemente, he utilizado este procedimiento como ayuda para otras coyunturas que suceden en el lecho.

Esas noches en las que tu pareja se empeña en contarte con pelos y señales la discusión que ha tenido en el trabajo, o revindica un status superior dentro de esa familia política (la tuya, claro) que siempre la hace de menos, o simplemente te taladra los oídos con apasionantes planes para el fin de semana en el centro comercial. Es entonces cuando automáticamente empiezo a contar cristales manteniendo los ojos bien abiertos y poniendo cara de atención máxima, aun cuando mi mente está llena de números y sin espacio para nada más.

Siguiendo esta obsesiva costumbre, de forma inconsciente, he hecho uso de este método incluso en los momentos de intimidad. Así, en posición decúbito supino y con mi amante sobre mí, tengo una visión perfecta de la lámpara y de sus cristales, y sin querer sigo contándolos, revelándose este procedimiento como método infalible para alargar el momento de placer y disfrute, y eliminando de mi mente todo lo que no sean números. Hasta he recibido alabanzas por tan extraordinaria durabilidad. Lástima que apenas sea consciente de ello, ya que no puedo dejar de contar… 68, 69, 70, 71, 72…

MÚSICA INSPIRADORA

Objetos Indultados

Una segunda oportunidad siempre es posible